San Luis 2534, Rosario, Argentina TEL: turnos WhatsApp (341)5795217
07/11/2021

El LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR (LCA) es uno de los ligamentos más importantes para la estabilidad y función de la rodilla. El mismo le da estabilidad en sentido anteroposterior, pero también le da estabilidad rotacional a la articulación.

La ruptura del LCA es una lesión relativamente frecuente en los deportistas de cualquier nivel, la misma se puede producir por un traumatismo directo de la rodilla, pero más frecuentemente por un  mecanismo indirecto, donde el pie del lesionado queda trabado en el piso y la rodilla al no poder controlar el movimiento se va para adentro o gira sola. Es en este mal movimiento cuando el LCA se rompe. Generalmente el deportista cae al piso con un dolor importante en la rodilla, lo que le impide continuar con su práctica deportiva.

¿Cuáles son los síntomas de una lesión del LCA?

El dolor es uno de los principales, también en el momento de la lesión el paciente puede percibir un ruido que está mostrando que algo se rompió. Si el deportista puede pararse solo generalmente va a tener dolor al pisar y una posible sensación de inestabilidad (que se le va la rodilla). Al día siguiente además del dolor el síntoma predominante es la inflamación, ya que al ser un ligamento intraarticular el sangrado de la lesión genera mucha inflamación. 

¿Qué tengo que hacer si me pasa esto?

Lo más importante es que hagas una consulta médica lo antes posible. Si tu traumatólogo de confianza no está disponible, puedes concurrir a una guardia traumatológica donde seguramente te realizarán una radiografía para descartar que haya una fractura, te inmovilizarán  la rodilla,  te darán medicación anti inflamatoria y realizarán un diagnóstico presuntivo de tu lesión. 

Luego de pasada la urgencia es fundamental que consultes  con un TRAUMATÓLOGO ESPECIALIZADO EN TRAUMATOLOGÍA DEPORTIVA y CIRUGÍA ARTROSCÓPICA DE RODILLA para que haga ya el diagnóstico definitivo y te recomiende cual es la mejor opción terapéutica para tu caso.

La resonancia magnética es importante para confirmar dicho diagnóstico (no para hacerlo) y fundamental para diagnosticar otras lesiones asociadas que pueden haber sucedido con la ruptura del ligamento cruzado anterior.

¿Cómo sigue si el diagnóstico se confirma?

Si la ruptura del LCA se confirma en la mayoría de los casos el tratamiento es quirúrgico, ya que este es un ligamento fundamental para la estabilidad de la rodilla. Lo que pasa es que muchas veces unas semanas después del episodio agudo, el dolor y la inflamación pueden desaparecer y el paciente puede tener una vida casi normal, siempre y cuando no haga actividad deportiva que requieran cambios de dirección.  

 ¿Siempre hay que operarse?

El problema de no operarse de una ruptura del ligamento cruzado anterior son dos.

1- La rodilla al no tener a uno de sus principales estabilizadores, tiene un gran riesgo de exponerse a otro episodio de inestabilidad que podría conllevar a la ruptura de otra estructura importante de la rodilla, como pueden ser los meniscos, el cartílago articular u otro ligamento. Si esto sucede probablemente termines operándote de la ruptura antigua y de la nueva lesión, lo que seguramente conlleva a resultados más pobres y más complicaciones.

2- Una persona que decide no operarse de una ruptura completa del ligamento cruzado anterior debe saber que su rodilla, va a funcionar distinta y que está expuesto a un mayor riesgo de tener artrosis, lo cual conlleva en el futuro a una articulación con dolor crónico y menor función. 

Además de estas dos consecuencias, muchos pacientes con lesiones del LCA que deciden no operarse a costa de cambiar sus hábitos de vida, osea no hacer más deportes, pierden la oportunidad de hacer actividad deportiva en la mejor etapa de su vida. 

¿En qué consiste la cirugía? 

La cirugía de reconstrucción del LCA es una microcirugía (ARTROSCOPIA) que se realiza haciendo dos o tres incisiones menores a 1 cm donde se introduce  una cámara dentro de la articulación y por otra de las incisiones se introducen distintas herramientas para resecar el tejido viejo y luego colocar el nuevo ligamento. 

La elección del nuevo ligamento (injerto) va a depender exclusivamente del tipo de paciente y sus aspiraciones deportivas. Las opciones más frecuentes para los deportistas jóvenes o de alta exigencia son el tendón rotuliano (HTH) o el tendón cuadricipital, siendo las opciones más adecuadas para deportistas ocasionales o personas mas sedentarias,  son los tendones isquiotibiales (recto interno - semitendinoso) o los injertos de tendones cadavéricos también son una opción en contados casos.

¿Cuánto tiempo necesito para volver a mi actividad deportiva?

Luego de la cirugía de reconstrucción de LCA el paciente pasa por un detallado protocolo de rehabilitación que primero busca recuperar la movilidad, fuerza y estabilidad de la rodilla para luego ir mejorando la función y biomecánica. Finalmente la fase más importante de la recuperación es la adaptación de la rodilla y del paciente en su actividad deportiva. 

Salvo en contados casos el retorno deportivo no es antes de los 9 meses, ya que es el tiempo promedio que el injerto colocado tiene un proceso de ligamentización aceptable para resistir las demandas de la articulación.

¿Hay casos que NO necesitan cirugía?

En ocasiones la lesión del LCA es parcial y en algunos casos estos pacientes pueden continuar realizando su actividad deportiva habitual sin cirugía . Esto va a depender mucho de qué actividad hagan y de que sientan su rodilla estable al realizarla.

Si sabes que tienes una lesión del ligamento cruzado anterior o lo sospechas, no dudes en realizar una consulta con un TRAUMATÓLOGO ESPECIALIZADO en esta patología, no dejes pasar el tiempo y que luego sea tarde.

Autores.

- Dr. Daniel Slullitel

- Dr. Hernan Galan

- Dr. Franco Della Vedova




Ver todas